Constituir una sociedad en San Juan puede demandar entre 6 meses y dos años. Una simple inscripción de un inmueble en el Registro de la propiedad demanda al menos 6 meses. Si ese mismo negocio se instalara en Canadá, demandaría dos trámites que se resuelven en dos días. En Estados Unidos, en cambio, con cuatro trámites la empresa entra a funcionar. Un proceso que demanda menos de una semana. Un estudio afirma que los países con regulaciones de acceso pesadas y complicadas tienen mayores niveles de corrupción y un sector informal más grande que los países donde el gobierno está limitado y la normatividad es más simple y eficiente.
En junio de 2.001 se conoció un estudio internacional titulado “The Regulation of Entry” (La Regulación de Acceso). Por ejemplo, decía el informe, para poner en marcha una empresa en Bolivia es necesario realizar 40 trámites que insumen un promedio de 88 días hábiles. Si ese mismo negocio se instalara en Canadá, demandaría dos trámites que se resuelven en dos días. Se equivoca. Instalarse en Venezuela demanda sólo 14 trámites –28 menos que en Bolivia- pero los pasos son mucho más lentos, al extremo que demandan 108 días de gestiones. En Estados Unidos, en cambio, con cuatro trámites la empresa entra a funcionar. Un proceso que demanda menos de una semana. Claro, en estas naciones, los contadores y los abogados tienen mucho menos posibilidades de trabajo que en la Argentina donde cada día aparece un impuesto nuevo y entre imposiciones directas e indirectas cualquier empresa (e incluso los simples consumidores) debemos hacer frente a cerca de un centenar de tributos ... A la cantidad increíble de impuestos nacionales, provinciales y municipales se agregan otros “especiales” originados en ideas luminosas de legisladores como fueron la creación de “fondos hospitalarios”, “lotes hogares”, “FONAVI”, “Fondos docente”, impuestos al cheque y “linea de alta tensión”, que se agregan a impuestos específicos que pueden afectar a un perfume, al combustible o a una botella de vino. Esto lo podríamos trasladar a casi todo lo que hace el Estado. Si queremos seguridad tenemos que pagar adicionales o contratar una empresa privada. Si necesitamos que nos atiendan la salud y aunque se hayan inventado “fondos solidarios”, además de rogar o hacer una promesa, debemos llevar los medicamentos porque los que compra el Estado se “extravian” en el camino, según confiesan los mismos funcionarios. Cuando los empleados municipales se les ocurre hacer una huelga, hay que pagar para que algunos “espontáneos” nos levanten la basura. Si queremos que nuestros hijos concurran a la escuela al menos 200 días por año, debemos pagar a un colegio privado. Si pretendemos tener una vejez digna, hay que ahorrar desde joven pues si nos confiamos en la jubilación nos moriremos de hambre, salvo que obtengamos alguna especial o de privilegio. Hasta para estacionar el coche debemos pagar un “extra” al “cuidador” para que no aparezcan rayaduras o abollones... Y... ¿sabe?... no es necesario inventar nada. Basta con mirar las opciones que se nos presentan. ¿Queremos ser como Estados Unidos o los países europeos o preferimos las realidades de Bolivia, Venezuela o República Dominicana?
En este trabajo se hace un comparativo entre 85 países sobre el número de procedimientos legales (permisos, licencias, verificaciones, inscripciones, notificaciones, etc.), el tiempo oficial mínimo y los costos oficiales (cuotas de trámites y formularios, fotocopias, sellos, gastos legales y de notarías, etc.) que un empresario debe realizar para abrir un negocio.
Si uno analiza ese informe advierte que hay una relación directa entre los países más ricos y desarrollados y los que menos trabas ponen para abrir un negocio.
¿Piensa que es un caso extremo?
Si usted se propone abrir una empresa en México, primero debe completar 15 trámites que le llevarán al menos 67 días hábiles de su tiempo
En Australia, en cambio, sólo se requieren dos registros y a las 48 horas la empresa ya puede funcionar.
En la Argentina, se necesitan al menos 71 dias hábiles para completar todos los pasos necesarios para que una empresa funcione y son necesarios no menos de 12 trámites, aunque el número varía en la medida que algunas provincias y ciertos municipios agregan controles y registros.
Ni hablemos de lo que ocurre en nuestra provincia. Constituir una sociedad en San Juan puede demandar entre 6 meses y dos años. Una simple inscripción de un inmueble en el Registro de la propiedad demanda al menos 6 meses.
Resulta evidente que existe algún tipo de relación entre una economía pujante y un marco normativo sencillo, facilitador y eficiente que promueva el crecimiento. El estudio concluye que los países con regulaciones de acceso pesadas y complicadas tienen mayores niveles de corrupción y un sector informal más grande que los países donde el gobierno está limitado y la normatividad es más simple y eficiente.
Pero además de esa relación a la que hace referencia el informe, existe otra: mientras más trámites se exigen, mayor es la cantidad de empleados públicos, más ineficiente es el Estado y son mayores los impuestos que se cobran.
Hay países en los que el Estado cobra un solo impuesto y luego reparte ese ingreso en sus diferentes ámbitos de acción. Son países que intentan simplificar las cosas al contribuyente.
Sin olvidar los impuestos disfrazados como la tasa que se nos hace pagar para “desinfectarnos” el auto cuando pasamos por un control o la tasa de aeropuerto o los “castigos” por no ahorrar en el consumo de electricidad o gas.
Pero a los problemas originados en la burocracia y los impuestos, hay que agregar otros “impuestos encubiertos”, como podríamos llamar a los que debemos pagar porque el Estado no nos brinda lo que nos cobra.
Estas son las cosas que deben cambiar en la Argentina si realmente deseamos eliminar la pobreza y el subdesarrollo.