Los motivos de discusión de una pareja pueden ser múltiples.
Yo les cuento uno frecuente en mi caso: qué se guarda y qué se tira.
Las cosas comienzan más o menos así:
-Saqué estos 37 libros de la biblioteca.
-¿Por qué?
-Ocupan un lugar innecesario. Tiralos o regalalos a alguna biblioteca.
-¿Pero vos estás loco? Me vas a tirar el libro de los papas de 750 páginas, en papel ilustración y tapas duras?
-Ya está en Internet. ¿Para qué guardar un libraco tan grande que nunca vas a consultar?
-No, no, no… Ni loca me desprendo del libro del museo del Prado, con las diapositivas de cada cuadro…
-También está en Internet, con visitas guiadas, pinturas en 3 D y mucho más actualizado que ese libro que es de 1965…
- Esto es increíble… ¡Querés tirar el libro del museo del Louvre y la colección de obras de Sarmiento….
¡Hasta de las obras de Borges te querés desprender!
-Todo está digitalizado en Internet.
-Ahhh, no…. ¿Qué pretendes hacer con la enciclopedia británica que me regalaron cuando cumplí los 15…?
-Y…
-Tiene 150 millones de palabras, 120.000 artículos, más de 50.000 imágenes, mapas, unos 4.800 videos, alrededor de 38.000 biografías, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, Historia Universal, Historia Gráfica, la Geografía Universal y hasta la Enciclopedia Temática.
-Todo eso lo tenés en wikipedia pero además, ya está en Internet la enciclopedia britanica on line actualizada y más completa…
-Vos me querés enloquecer…

La discusión puede durar días.
Y siempre hay ganadores y perdedores.
Por lo general –digamos en el 90 por ciento de los casos— pierdo yo. Pero de a poco ya he logrado desprenderme de no menos de una tonelada de papel.
Lamentablemente, las cosas no terminan ahí.
-¿Qué has guardado en esa caja?
-Es la colección de películas que vinieron con la revista Noticias.
-¡No pensarás tirarla…! Son 90 películas con títulos como Lo que el viento se llevó, Casablanca, Mujer bonita, El padrino…
-Está bien. Pero están en el sistema Uhf y ni siquiera existen ya proyectores. Metete en Cuevana y bajalas gratis de Internet.
-No es lo mismo. Vos no sabés el valor de estas cosas.
-Puede ser. Pero sé el valor del espacio. ¿Qué vamos a hacer con estas colecciones de música en acetato, en vinilo en 78 rpm, en 45, en 33…? Y ni hablar de los casettes, los magazines… Tenemos más de 400 albumes…
-¡Guardarlos! ¿Qué otra cosa vamos a hacer? Está toda la colección de música clásica, las mejores óperas, Favio, Sandro, Atahualpa…
-Pero si hoy todo eso entra en un DVD MP3 del que podés hacer diez copias si querés…
-A mi no me vengas con esas cosas…


Las historias se repiten hasta el infinito.
Duró semanas tomar la decisión de hacer digitalizar las 9328 fotos familiares y mandar las originales de papel a Custodia de Archivo.
-Mirá que están todas las fotos de cinco generaciones. Si se pierden me muero…
-Nada se pierde. Todo entra en un DVD y le hacemos una copia para cada hijo…
Podríamos seguir hasta el infinito.
Pero, al final de cuentas, en estos temas mi mujer es bastante comprensiva.
Siempre acepta lo que ella dice.
No es el caso de mi amigo Lito, que tiene otro tipo de problemas. Por ejemplo, su mujer guarda las bolsas de plástico que le dan en el supermercado.
Ya tiene 127 prolijamente dobladas “por si alguna vez se necesitan para algo”.
La mujer de Fernando, en cambio, gusta tener el freezer lleno de carne.
Guarda cuatro puntas de espalda, 18 kilos de asado de tira, tres kilos de chorizos, dos de morcilla, 7 kilos de carne de peceto cortadas para milanesas.
Y él que argumenta sin éxito:
-Querida… ¿sabés que los supermercado ahora atienden los 365 días del año?
-Yo prefiero estar segura. Mirá si se les ocurre cortar las rutas como otras veces pasó…
Marcela, a su vez, discute por la manía de Guido de guardar 14 cubeteras en el freezer…
-A lo sumo necesitamos una, dos si hacemos una cena con amigos…
-¿Y si un día hacemos una fiesta?
-Compramos una bolsita de hielo por cinco pesos pero no ocupamos todo ese espacio con lo que cuesta la electricidad con 10 kilos de pan, 14 cubeteras y 25 limones sutiles por si el año próximo se te ocurre prepararte una caipiriña…


Aunque usted no lo crea, estos son motivos de discusión en muchas parejas.
Muebles antiguos o modernos, ambientes minimalistas o recargados, recuerdos de viajes o un simple LCD full HD de 52 pulgadas….
Y bien, acá estamos. En un mundo que cambió demasiado rápido, casi sin que nos diéramos cuenta. Y que no todos aceptamos por igual.
Independientemente de nuestros gustos, el mundo sigue andando sin que nadie nos consulte.
Desde un reproductor de música Sonic Foundry Siren XPress 2.0c
Build 249, se escucha de fondo a Mercedes Sosa que canta un viejo éxito:
Cambia, todo cambia
Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo.

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